No llegaste a una colección. Llegaste al lugar donde comenzó todo.

KEV nació una noche que salimos a caminar.

Esa noche él hizo un grafiti.

No era un logo.

No era una marca.

Era un dibujo espontáneo.

Con el tiempo entendimos que ese grafiti se había convertido en una señal.

Ese símbolo terminó siendo el origen de KEV.

Después llegó la ciudad.

El diseño.

Las líneas.

Y un detalle que casi nadie conoce: dentro de la ilustración está escrito el nombre de mi hija.

Por eso SIGNAL 01 nunca fue solo una colección.

Es una memoria convertida en prenda.

Cada pieza es intervenida manualmente.

Cada archivo tiene una historia.

Y esta es apenas la primera.